Juan Carlos Vega, Responsable de la Sección de Suministros y Servicios en Dcoop: «Para ser eficientes en agricultura la tecnología es fundamental»

Dcoop es el mayor grupo productor mundial de aceite de oliva virgen extra y aceitunas de mesa. Constituido en 2003 de la mano de más de cuarenta cooperativas oleícolas de las provincias de Málaga y Córdoba, ocupa el puesto 1 en el ranking de cooperativas de 2º grado, es decir, una unión de cooperativas dedicadas a la producción de aceite de oliva virgen, aceitunas de mesa y vino, además de operar en otros sectores como la ganadería, cereales, frutos secos o suministros.

Una cooperativa de la dimensión de Dcoop, en la que antes de comenzar con Visual ya trabajaban más de 20 técnicos de campo, contaba con superficie no sólo de olivar sino que iba incorporándose también a otros cultivos, disponiendo de un modelo de trabajo para organizar las tareas agrarias que no era digital, nos explica su Responsable de la Sección de Suministros y Servicios, Juan Carlos Vega.

“Necesitábamos que todos los datos que se recogían en campo, así como toda la información de la que disponían los técnicos de las diferentes parcelas de su zona estuviera accesible en una herramienta digital, lo que suponía un cambio total del modelo de trabajo”, afirma Vega.

Implantación digital

Establecimos tres fases para la implantación de Visual, siendo la primera de ellas la recogida de toda la información de la que disponíamos a nivel del parcelario de nuestros socios, cosa que ya cumplimos hace tiempo, siendo ahora los técnicos capaces de situarse en campo, sabiendo claramente en qué parcelas están, de qué socios son y accediendo a mucha más información útil.

La segunda fase también la hemos cumplido ya. Se trataba de poder realizar inspecciones de las distintas parcelas con la ayuda, por ejemplo, de las imágenes satélites e incorporar la información que nos aportan y facilitar así la tarea a los técnicos, reduciendo el tiempo de trabajo.

Actualmente, nos encontramos en la fase más importante y ambiciosa, la tercera, que es la comunicación con socios y cooperativas. Queremos que todas las órdenes de tratamiento que emite los técnicos no sólo lleguen al agricultor, sino que en el mismo momento lleguen también a la cooperativa.

En este sentido, se han dado ya bastantes pasos para lograr dicho objetivo, “estamos a punto de tenerlo como deseamos de partida y una vez se cierre esta fase abordaremos nuevas funcionalidades”.

En definitiva, podemos decir que  “la aplicación de las nuevas tecnologías en la agricultura a veces es algo difícil, tiene que estar muy implicado el equipo técnico en campo y la cooperativa debe tener muy claros cuáles son sus objetivos, pero es algo inevitable para realizar una labor eficiente y organizada en un sector como el olivar o la viña, sobre todo por el volumen de hectáreas y la gran dispersión de recintos, si no es con tecnología resulta imposible”, concluye Juan Carlos Vega.

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